La igualdad de oportunidades en el ámbito laboral da un nuevo paso adelante. El pasado 11 de diciembre de 2025, España ratificó el Convenio nº 183 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la protección de la maternidad, convirtiéndose en el 45º Estado miembro en hacerlo y consolidando su liderazgo internacional en materia de derechos laborales.
Esta ratificación no es solo un hito institucional, sino también un mensaje claro para las empresas: avanzar hacia modelos de trabajo más igualitarios, corresponsables y sostenibles es una prioridad social y económica.
Un marco internacional para conciliar y proteger
El Convenio nº 183, junto con la Recomendación nº 191, aborda la protección de la maternidad de forma integral. Su objetivo es triple:
-Promover la igualdad efectiva de las mujeres en el mercado laboral.
-Proteger la salud y seguridad durante el embarazo y la maternidad.
-Facilitar la conciliación entre la vida personal y profesional, evitando que la maternidad suponga una penalización laboral.
Estos principios están plenamente alineados con los valores que hoy definen a las organizaciones comprometidas con la igualdad, la diversidad y el bienestar de las personas trabajadoras.
Más permisos, más corresponsabilidad
Durante el acto de ratificación en la sede de la OIT en Ginebra, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, destacó que España ha ampliado recientemente los permisos de nacimiento y cuidado hasta 19 semanas por progenitor, y hasta 32 semanas en familias monoparentales.
Este enfoque refuerza una idea clave para el entorno empresarial: el cuidado no es solo una cuestión de mujeres, sino una responsabilidad compartida que debe reflejarse en las políticas laborales y en la cultura corporativa.
¿Qué implica para las empresas?
La ratificación del Convenio nº 183 refuerza un marco normativo y social que interpela directamente a las organizaciones:
-Revisar y mejorar las políticas de conciliación y corresponsabilidad.
-Evitar cualquier forma de discriminación por embarazo, maternidad o responsabilidades de cuidado.
-Promover entornos de trabajo donde la maternidad y la paternidad no frenen el desarrollo profesional.
-Integrar la igualdad como un eje estratégico de la gestión de personas.
Las empresas que se anticipan a estos cambios no solo cumplen con la normativa, sino que mejoran su capacidad para atraer y retener talento, fortalecen su reputación y contribuyen a una economía más justa.
Un paso más hacia una igualdad real
Desde la OIT se ha subrayado que la ratificación española, coincidiendo con el 25º aniversario del Convenio, envía una señal clara al resto de países y al tejido empresarial internacional. Las políticas públicas y empresariales deben avanzar juntas para corregir la desigual distribución del trabajo remunerado y no remunerado y garantizar una protección efectiva de la maternidad.
En definitiva, esta ratificación refuerza una idea fundamental: la igualdad en la empresa no es solo una cuestión legal, sino una apuesta estratégica por el futuro del trabajo.

EL PROGRESO EN EL CUMPLIMIENTO DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE: PANORAMA DE GÉNERO 2025
Un informe conjunto de ONU Mujeres y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, titulado EL PROGRESO EN EL CUMPLIMIENTO DE
